Hola a tod@s,
Como todos sabeís soy una asidua seguidora del foro, en estos dos últimos meses no he estado tan activa ni lo he visitado tan frecuentemente como he deseado, debido a un empeoramiento del que ya estoy saliendo o eso me digo a mi misma todos los días

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El pasado 27 de diciembre, estando fuera de Málaga, en casa de mi hermano, de buenas a primeras sin motivo ni razón volvió esa sensación del principio, en la que quieres escapar de tu cuerpo, no estar en él, y se plasmó con lo que todos ya conocemos, dolor, diarrea, fiebre....etc.
Ese mismo día debía volver ya que el día 30 me ponían la siguiente dosis de infliximab, evidentemente no pude, volví al día siguiente el 28, cruzando todos los dedos que podía

. A todo esto sin poder comer, comía un poco de puré de patatas más que nada intentando no preocupar más de la cuenta(como siempre manteniendo el tipo, jeje).
Todo lo que tomaba, ya fuera un sorbo de agua se traducía en mucho dolor, inflamación de abdomen, y cada vez más cansancio. Apenas comía, sólo calditos de pollo, yogures blancos y poco más, no me entraba nada, perdí 4 kilos en cinco días. Después ya no me he vuelto a pesar.
Como siempre, al confimar la asistencia para el tratamiento, cuando me llamó Encarni, enfermera encargada del hospital de día del hospital, y le conté como me encontraba, lo consultó con el especialista y me dijeron que no me podían poner el tratamiento, hasta que no mejorase, con dolor y fiebre no se puede poner. En ese momento se me cayó el mundo a trocitos, sentir como estaba y saber que lo que me dá la vida cada 8 semanas no era posible, a causa de ello, me llené de incertidumbre, miedos, impotencia y ahí creo que fue cuando rompí mi relación con la enfermedad, pasé de verla como parte de mi, a verla como una enemiga (una lucha que no me sirve de mucho, la verdad).
A la semana siguiente me vieron en consulta sin cita, pero con mi historia clínica, para comprobar como estaba y si habia mejorado o no, menos mal que mejoré y han podido poner la dosis de tratamiento que había dejado atrás dos semanas antes, lo curioso que en ese tiempo, los dolores abdominales se trasladaron a la fístula y espalda, hasta el punto que durante más o menos 4 días antes de la dosis, no podía estar de pie ni sentarme, y andar con mucho trabajito, llegó el día, ¡¡¡por fin!!!, y me lo pusieron

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Nada más terminar, noté una mejoría fabulosa, no del todo, porque desde el día 18 de enero, ahora es cuando puedo decirlo realmente que estoy mejor, ya que me quedó una zona de la fístula que no quería tranquilizarse, y ahora ya parece que si, esperemos que se mantenga así durante mucho tiempo, el máximo posible

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A la semana siguiente tocaba revisión, viendo lo visto y el resultado de mi analítica(plaquetas altas, PCR en 43, y varias cosillas más, algunas de ellas no muy fiables, porqué se contaminó la muestra....) se ha decidido doblarme la dosis de infliximab que me estaban poniendo, así que en la siguiente tengo doble "colocón"
Lo peor de todo para mí, ha sido el sentirme mejor, mucho mejor, tanto así, que era el primer transcurso entre dosis y dosis sin antibióticos, el entusiasmo de poder llegar a la siguiente y no necesitarlos, sentir como ya iba recuperando mi vida y de nuevo caer, pero esto es así, lo pasas mal en esos momentos, todo se te desmorona y lo único es mantener la serenidad(que se pierde, para que nos vamos a engañar) y sobre todo la esperanza en que va a pasar, por muy duro que sea, todo pasa.
Por este motivo no he podido tener esa tranquilidad o estabilidad, para poder ser tan activa como habitualmente, quiero dar las gracias a los foreros con los que mantengo una cercanía mayor por su apoyo en todo momento y sus buenos consejos.
Si habeís llegado hasta aquí os mereceis un sobresaliente, por leer este tocho
Un saludo a tod@s