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Colitis Ulcerosa

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sábado, 03 de enero de 2009

La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria del colon (el intestino grueso) y del recto. Está caracterizada por la inflamación y ulceración de la pared interior del colon. Los síntomas típicos incluyen diarrea (algunas veces con sangre) y con frecuencia dolor abdominal.
El diagnóstico definitivo lo establece la endoscopia digestiva baja con toma de biopsias. Los gastroenterólogos son los especialistas que suelen diagnosticar y tratar esta enfermedad.

Definición

Es una enfermedad crónica, sin embargo se puede mantener en remisión por largos períodos. Esto quiere decir que la enfermedad puede cursar con períodos de actividad e inactividad. Los períodos de actividad se conocen como brotes.
Esta enfermedad pertenece a las Enfermedades Inflamatorias Intestinales que incluye también a la Enfermedad de Crohn y a la Colitis indeterminada .
Algunas fuentes la citan como una enfermedad autoinmune, esto quiere decir que está originada por anticuerpos producidos por nuestro propio organismo, que reaccionan en su contra dañándolo. Su causa específica no está bien descrita, puede ser desencadenada por factores ambientales como algunos casos que se desarrollan posterior a una infección intestinal.
La inflamación normalmente comienza en el recto y en la porción inferior del intestino (sigmoide) y se propaga hacia arriba por todo el colon. En raras ocasiones, la colitis ulcerosa afecta al intestino delgado, excepto a la porción inferior, el colon transverso.

Clasificación

Desde el año 2006, se acepta la llamada clasificación de Montreal, que fue propuesta por la Organizacón Mundial de Gastroenterología, y que clasifica a los pacientes en función de la edad de comienzo, localización de la enfermedad y comportamiento de esta. 

Clasificación de “Montreal” de la COLITIS ULCEROSA
 
 
Extensión (E)
 

E1) Proctitis ulcerosa: afección limitada al recto (el límite superior de la inflamación no supera la unión rectosigmoidea)
E2) Colitis izquierda (o colitis distal): afección limitada al colon izquierdo (el límite superior de la inflamación no supera el ángulo esplénico)
E3) Colitis extensa (pancolitis): afección que se extiende más allá del ángulo esplénico.

 
Gravedad (S)
 

S0) Colitis en remisión (Colitis silente): no hay síntomas de la enfermedad.
S1) Colitis leve: cuatro o menos deposiciones al día con sangre, sin fiebre, leucocitosis, taquicardia, anemia ni aumento de la VSG (Velocidad de sedimentación).

S2) Colitis moderada: criterios intermedios entre leve y grave, siempre con signos de afección sistémica leves.

S3) Colitis grave: seis o más deposiciones diarias com sangre, fiebre, leucocitosis, taquicardia, anemia y aumento de la VSG, a menudo con signos de afección (“toxicidad”) sistémica grave.

 
Causas
 
Existen diversas teorías sobre las causas de la colitis ulcerosa, ninguna de ellas comprobada. No se conoce la causa de la colitis ulcerosa, y actualmente no hay cura, excepto a través de la extirpación quirúrgica del colon. Una teoría sugiere que algún agente, que puede ser un virus o una bacteria atípica, interactúa con el sistema inmune del cuerpo y desencadena una reacción inflamatoria en la pared intestinal.
Aunque existe evidencia científica que demuestra que las personas que tienen colitis ulcerosa padecen anomalías del sistema inmune, se desconoce si estas anomalías son una causa o un efecto de la enfermedad.
  Foto colonoscopia que muestra sintomas de colitis ulcerosa
Diagnóstico y evaluación
 
La Colitis Ulcerosa puede afectar a pacientes de cualquier edad, pero la curva de edades de inicio muestra una distribución bimodal con un máximo principal a los 15-30 años y un segundo máximo menor a los 50-70 años, que puede incluir algunos casos de colitis isquémica.
La manifestación más típica es la presencia de diarrea con salida de abundante mucosidad y con frecuencia hay sangre en las heces. El color de la sangre es determinante, cuanto más oscura,  más  alejada del recto sera el tramo afectado. Además suele manifestar en el paciente dolor abdominal cólico, generalmente en hipogastrio y flancos.
La historia clínica y el examen de las heces permiten llegar al diagnóstico de presunción de Colitis Ulcerosa, que casi siempre debe confirmarse realizando una endoscopia digestiva baja (rectoscopia o colonoscopia). Durante este examen se puede examinar por medio de una cámara la mucosa del colon. En el caso del CU la mucosa se observa con evidentes signos inflamatorios como enrojecimiento mucoso, ulceraciones, presencia de moco y material fibrinoide y los llamados pseudopólipos. Para su confirmación definitiva se deben de tomar biopsias, la prescencia de abscesos crípticos es un buen indicio de esta enfermedad. La colonoscopia con biopsia es imprescindible también para valorar la naturaleza de una estenosis. El aspecto endoscópico puede ayudar también a diferenciar la colitis ulcerosa de la enfermedad de Crohn, pero las biopsias rara vez son útiles para este fin, excepto que se observe un granuloma.
La afección inicia siempre en el recto y se extiende desde ese punto a los demás segmentos del colon, siendo la enfermedad más severa cuanto mayor porcentaje del colon esté comprometido. En raras ocasiones compromete también el íleon terminal que es el fragmento final del intestino delgado. La inflamación suele ser continua sin respetar segmentos, aunque con el tratamiento adecuado los síntomas remiten, esta enfermedad no tiene cura de momento.
Tras 10 años padeciendo la enfermedad, se aumenta el riesgo de sufrir una malignidad colónica, por este motivo el paciente debe seguir un control exhaustivo con seguimiento endoscópico.
Se puede asociar a otras enfermedades autoinmunes como la colangitis esclerosante primaria, que afecta el hígado y sus vías biliares.
Puede presentar manifestaciones extraintestinales como artralgias, artritis y uveitis.

Patologías asociadas

  1. Anemia

Es muy frecuente, suele ser debido a la pérdida de sangre, la dieta inadecuada, pobre en hierro, al déficit de Vitamina B-12, y en algunos casos cuando sea por déficit de acido fólico o exista un componente hemolítico. Pero en estos casos casi siempre se debe a la toma de la Salazopirina., ya que la sulfasalazina puede producir anemia megaloblástica al impedir la absorción de folatos. Otras formas de anemia hemolítica asociadas a la CU es la microangiopática, ocasionalmente asociada al síndrome hemolítico-urémico.

El principal síntoma es el cansancio, y la mejor forma de prevenirla es realizando análisis periódicos, y realizando una dieta rica en hierro, o bien tomando un suplemento de hierro oral, en casos más severos se suele utilizar el venofer (hierro vía intravenosa).

      2.  Cálculos Renales

Afecta al 10-15% de los pacientes. Su causa suele ser debido a la existencias de diarreas que provocan una orina muy concentrada.
También la existencia de infecciones urinarias de repetición en pacientes con fístulas. Los síntomas son un dolor intenso “en los riñones”, en el lado izquierdo y derecho que se irradia hacía adelante, incluso hacía los genitales.
A veces aparecen molestias al orinar y fiebre. Se diagnostican con una Radiografía simple del abdomen, una Ecografía, Urografía y análisis de orina.

Pero lo mejor siempre es prevenir, por tanto, estos pacientes deben de beber abundantes líquidos, hacer una dieta pobre en grasas y Oxalato, rica en calcio y tratar lo antes posible las infecciones de orinas.

       3.  Insuficiencia Renal

Es más rara, pero a veces se produce debido a la deshidratación por la diarrea o fístulas. También influye el uso de la medicación (5-Asa).
Esta se manifiesta por cansancio, orina escasa, y habitualmente de color mucho más fuerte (orina cargada). Se diagnostica mediante un análisis de sangre y orina.
Y se previene bebiendo abundantes líquidos, evitando la medicación innecesaria y tratando la diarrea.


        4.   Artritis

Es una inflamación de las articulaciones, de causa desconocida, que puede producir afectación en la columna y en las distintas articulaciones, produciendo dolor y limitación de movimientos.
No es posible prevenirla, así que hay que iniciar un tratamiento con antiinflamatorios pero con precaución. En el caso de la Colitis Ulcerosa, si se realiza una colectomía (extirpación del Colón) desaparece el problema articular, pero no es razón suficiente para realizarla.


        5.  Osteoporosis y Osteomalacia

Estas enfermedades se producen por la pérdida de la densidad de los huesos.
Es más frecuente si hay tratamiento prolongado con derivados de cortisona (corticoides), esta es una de las causas, junto con la mala absorción del calcio y vitamina D, poca exposición al sol, poco ejercicio y menopausia.
Se manifiesta con dolores en los huesos, fracturas sobre todo cadera y columna. Se diagnostica mediante Radiografías, Densimetría Ósea (medición de la densidad del hueso) y biopsia ósea.

 
Cirugía
 
El tratamiento con medicamentos es efectivo en alrededor del 70-80% de los pacientes, en el 20-30% restante la cirugía resulta necesaria.
Existen diversas opciones quirúrgicas:
Proctocolectomía. La cirugía más común es la proctocolectomía (extirpación completa del colon y del recto) con ileostomía (creación de un orificio pequeña en la pared abdominal donde la punta inferior del intestino delgado, el íleon, se lleva hasta la superficie de la piel para drenar los desechos).
Anastomosis ileoanal. A veces, puede realizarse una anastomosis ileoanal. Se extirpa la porción enferma del colon y se conservan los músculos externos del recto. El íleon se une dentro del recto, formando una bolsa o depósito que contiene las heces. Esto le permite al paciente defecar a través del ano en una forma normal, aunque las defecaciones pueden ser más frecuentes y acuosas de lo normal.
 
 

Fuentes y bibliografía:

Ramakrishna R, Manoharan A. Auto-immune haemolytic anaemia in ulcerative colitis. Acta Haemtol 1994; 91: 99-102.  

¿Y ahora que hago? Dr. León Pecasse, con la colaboración del Dr. Jose María Bilbao Guerrero (Internista del Hospital Universitario de Málaga), Dr. Eduardo Marqués Melero (Cirujano del Hospital Universitario de Málaga y Dña. Concepción Rivas Marín (Estomaterapeuta del Hospital Universitario de Málaga).

Gumaste V, Greenstein AJ, Meyers R et al. Coombs-positive autoimmune hemolytic anemia in ulcerative colitis. Dig Dis Sci 1989; 34: 1457-61.

Publicaciones de la  Organización Mundial de Gastroenterología.

Revisado por el Dr. León Pecasse. Especialista en Enfermedad Inflamatoria Intestinal. 

Modificado el ( viernes, 16 de marzo de 2012 )
 

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