Es verdad que se me olvidó añadir que a veces los medicamentos naturales pueden tener efectos indeseables. Recuerdo que cuando estaba embarazada hubo una época en que no podía dormir y le pregunté al gine si podía tomar valeriana. Para mi sorpresa me dijo que ni se me ocurriera, que tenía efectos teratógenos, ya sabéis, sobre el feto. Me quedé patidifusa. Me recomendó tila e incluso unas pastillas que son en realidad un antihistamínico y producen sueño por efecto secundario. O sea, que cuidado con lo natural. Yo al final no tomé nada porque me entró miedo ¡Si a mi hay hasta aguas que no me sientan bien! Es que soy rara para todo. El caso es que como es la primera vez que encuentro algo que parece ayudarme, estoy contenta. A ver qué tal cuando empecemos con el trajín de la vida diaria. Ahora estoy en Málaga, en un lugar medio perdido en el campo que se llama Cajiz, en una casita con piscina, disfrutando de mis niñas y de mi marido, que vaya primavera que he pasado con el Entocord. Un beso para todos y que estéis muy bien.
