Saludos Sabrina.
Que bien expresado y cuan cierto es todo lo que describes en tus palabras. Y nada más cierto que el hecho de que cargamos nuestros intestinos en estas fechas de estrés, cosa inevitable pero también de cosas más mundanas y aunque esquivables, demasiado tentadoras para sortearlas. ¿A que me refiero?, a polvorones, alfajores, turrones en sus múltiples variantes, del duro, del blando y de los nuevos mil sabores, el súper pavo, lo de súper porque todas las madres le parece pequeño el pavo a la hora de ir a comprarlo y siempre acabamos comiendo los días posteriores, albóndigas de pavo, croquetas de pavo etc...
No se cuales serán los postres y demás comidas navideñas que tomaréis por aquellas tierras, Sabrina, pero si son la mitad de pesadas para nuestros intestinos de lo que lo son aquí, deberíamos pedir como único deseo de año bueno una buena digestión.
Me despido a la espera de poder leer pronto por este foro las letras impresas por las pulsaciones de las teclas de tu ordenador.